miércoles, 13 de julio de 2011

Fotos de un aficionado desde la andanada de sol (V)







Dia 11 de Julio. Toros de Fuente Ymbro en la Monumental de Pamplona.

Sigue la pasión amigo Angel. Que nada ni nadie te la tire. El misterio, el rito, la Vida y la Muerte, el dios Uro, está por encima de humanos y humanadas, y las cada vez más vergonzantes humanadas no deben poder nunca con esta pasión: nuestra enfermedad.

martes, 12 de julio de 2011

Nos ponemos serios en Pamplona

Ayer, aquellos que estuvieron en la plaza, y los que siguieron por el plus la corrida notarían un cambio.  Un importante celo en la actitud de la música en la solanera.
El pasado sábado, el cabreo normal que llevábamos todos por lo sucedido en el nivel épico que dio David Mora, con esa mala actitud, esa falta de respeto de una impresentable zona de personajes que se arrogan la propiedad de la plaza, llevó a la empresa, seguida a pies juntos por muchos de los aficionados que comentamos esa cuestión.

El asunto es que, reunión tras reunión, año tras año, la Comisión de la MECA solicita el respeto a la faena, a la suprema. No pide silencio. No exige otra cosa que la consideración de la verdad, a las Peñas, a la Federación.

Y se ha dado un toque de atención muy fuerte a las juntas de cada peña, responsable de la actitud de los músicos, a los cuales paga cada sociedad, que tocan porque así se les demanda, que esto no debe seguir así, y que si no se tomarán medidas precisas. Ayer, en la corrida de Fuente Ymbro se cumplió perfectamente. Veremos cuánto dura.

Por cierto, si me preguntan porqué yo lo sabía antes de entrar a la plaza, sepan los lectores, que soy persona de peña, que he sido presidente hasta hace bien poco de una de ellas, y que sigo contando con consejo en estos temas. Y aquí, sigo apoyando a la MECA, aunque ellos no lo tengan tan claro.

Fotos de un aficionado desde la andanada de sol (IV)







Fotos desde la lejanía de la adanada del 11 que sigue el amigo Angel enviando cada mañana al email.
Afición por todos los tendidos. Público jaranero también.

Fuente Ymbro recoge premios


En el apartado de ayer, día 11 de Julio, día en el que lidiaba su ganadería D. Ricardo Gallardo, la ganadería de Fuente Ymbro. Don Luis Arraiza, Vicepresidente de la Junta de la Casa de Misericordia hace entrega del trofeo Feria del Toro al ganadero, por el premio 2.010.



Posteriormente, Don José María Marco, Presidente de dicha Junta, hizo entrega del cuadro al premio Carriquiri 2.010 por el toro 'Tramposo', ganador absoluto del pasado ciclo.


Y aquí posando con todo. Casi nada.



El presidente le hizo entrega al mayoral de la correspondiente gratificación pecuniaria.


Ya después, en la terraza del Club Taurino, Alfonso Vázquez, mayoral de esa casa, nos invitó a la correspondiente cervecita a Carlos Polite, a Pedro Blazquiz, de blanco, y a un menda que está tras el objetivo.
Enhorabuena.

Miura en su domingo de San Fermín

Desde hace unos años, Miura se lidia los domingos. Temas del encierro. Temas de la masificación. Y es que contaba ayer lo de los corredores que decían que los miuras iban como balas, como si supieran ya donde termina el camino. Quizás lo sepan, pero en la modernidad actual, en que los toros se preparan, se musculan, se corren en una palabra, buscando al toro atleta que aguante el esfuerzo que se le solicita (esa es la premisa, dicen), los miuras viven en Zahariche en amplias praderas, moviéndose libremente, marcando sus terrenos entre ellos, los gallitos de la camada, y corren lo que les da la gana. Moverse desde luego lo hacen a diario, pero no a la carrera, ya que van a los comederos y luego a la otra punta a los bebederos. Por lo tanto, nos encontramos con un animal que no se prepara para la carrera matinal dominical pamplonesa. Y sin embargo, no paran de correr. Serán los genes. Qui lo sa!

Por la tarde, la cosa cambia. Acorralado, el sentido del animal se modifica, y un Miura, que debe salir con uyy! por la puerta de chiqueros, se le piden unos criterios que rozan la antigüedad decimonónica en la que surgieron. Aquella famosa vacada, lider de algunas de las décadas finales de ese siglo, en que tenía más de 1.200 vacas de vientre, trescientos toros de saca al año, corridas por doquier, donde fue forjando su leyenda, y que hace tres generaciones que fueron limitados sus componentes, dejando lineas abiertas hasta llegar al control absoluto de lo que se tiene y pasar a 50 posibles toros de saca anuales. 8 corridas. Y, como en otros sitios, este año ha habido más bajas de las posibles, y llegan seis miuras a los corrales, los segundos en llegar tras la vacada de Los Alburejos, y se comportan como los más relajados, según han comentado todos los mayorales en las entrevistas que se les hace.

Y nos encontramos en el coso con un torero que está bastante relajado, conocedor de esta vacada, pero que ni siquiera su repertorio llega al tendido, a pesar de los ILLA; ILLA; ILLA... Un 'Ciclón' que no llega a pesar de brindar al amigo Iñaki González Cestau el toro de inicio, amigo personal y que este año le había regalado el capotillo de paseo, espectacular capotillo del santo Infirmus, bendecido por el mismo en su capilla. Ni eso espolea al jerezano que hace su historieta puntual en el primero y desaprovecha un cuarto de bandera. ¡Claro! pero es que son sosos, es que no dan bocados, es que no son 'miuras'. Yo, ya no lo entiendo.

Y ese segundo, Rafaelillo, más perdido, últimamente, que un cartero en Barcelona, que se encuentra con el 'Escogido' y le da cera como para limpiar El Escorial. Que se espera zapatillear, correr, y se encuentra que hay que poner la muleta a un toro que se ha apagado por lo servido del primer tercio. Y en el quinto, casi mejor no hablar, porque el miurita fue más miura que los anteriores, salió como un torpedo, el bonito sardo, haciendo diagonales, y ya lo recibe de rodillas pidiéndole perdón por lo que le va a hacer. Mal colocado al caballo, pares de aquella manera, y series sin emoción y hacia afuera que termina con una espada al hueso y a dar vueltas con el burel. ¡Qué malo era! Para mí, tú, 'Rubio' murciano.

El tercero, peor del lote en lo de ¡que vienen los Miura! es empujado a la lucha a su bola, porque el bípedo se encuentra en prevengan continuamente. ¡No ataca! ¡Pero torero! no vale lo de la coplilla "plancha tú, que mañana yo buscaré". Y ya al Miura sexto, aún menos porque erizado se le quedan los vellos cuando lo siente mugir embarcando supuestos lances de capote. Serafín, que repetirá el mismo cartel en las próximas generales bilbainas, a la salida al patio de caballos, tras atender unas fotos, me mira, me da un abrazo, y me dice con unos ojos como platos ¡UFFFF! No he estado bien. Y tiene razón el honrado catalán.

Al final, unos vemos una cosa, otros ven otras. Nos llaman tarados por intentar enterder la pelea con este animal antiguo, y luego nos dan más caña por entender, también, que los ganaderos busquen rendimiento económico en sus explotaciones. Dan palos al romanticismo y palos a la modernidad. Mis ideas son amplias, mi cabeza compartimentada, mi corazón, ¡partío! Y lo que no me vale, ni me valdrá, tal y como me enseñaron, es quejarnos cuando los miuras dan bocados, que no ha sido este el caso, y cuando tienen pases que dar, que les llaman sosos, como tuvo lugar. ¿En qué quedamos?

lunes, 11 de julio de 2011

Fotos de un aficionado desde la andanada de sol (III)







Angel Erro nos manda fotos desde el cielo pamplonés. Estoy muy lejos, querido Angel para que tu cámara me pille bien, pero veo que me viste sin problemas en el tendido. Buena foto la de la casi cogida. Lástima que no la pillaras de frente, como el anverso que salió en el noticias.

Dolores Aguirre en la plaza

Sigo con las reflexiones, que no crónicas, sobre lo sucedido en la plaza y posterior charlas y tertulias sobre el tema. ¿por qué digo esto? Porque ya me achuchan y me dicen que me demoro en mis comentarios. ¡CLaro que podemos hablar de la corrida de Miura! La crónica ayer noche quedó hecha, pero, repito, desde aquí surgen reflexiones con diversos partícipes, más que nada sobre todo lo que he podido recoger desde que terminó la corrida, hasta, claro está, comenzar la siguiente.
Mi opnión, libre, honrada y gratuita va con ello.

Todo comenzó, desde la misma barrera de la plaza, donde Iñaki González me invitó a disfrutar con él en sus entradas ese día, por cierto, elegido por mí. Opiniones diversas, charla amena con Tomás Campuzano, con Luis Mariscal hijo, cara de malas pulgas de su poderdante, Cortés, miradas cómplices con Alberto Aguilar, apurado como ninguno, y dándose cuenta nada más terminar el quinto que algo había pasado que se le había escapado. Y es que no hizo caso a un menda en cerrar al toro en la segunda suerte, darle dos trincuerazos y matarlo ahí. Prefirió las palabras de quien le lleva. Normal. Él es el profesional.

Ya a la salida, me acerqué hasta el club taurino para saludar a un amigo. Allí, en la terraza el debate era tenso. Viejos sabios comentaban que eso no había sido bueno. Viejos escuchadores decían que no le entendían, esta vez, porque ellos se habían divertido, lo habían pasado bien. Rápido me llamaron para que opinara, y no sólo les di la razón, sino que opiné diferente al gran maestro del club, cosa que en ese momento no caí en la cuenta. Pero, me salió del corazón repetir lo que había dejado hecho con la plumilla. Y no coincidió. Mi amigo, tampoco Juan, tampoco. Pero, era normal. El miraba por el hijo de su amigo Luis Mariscal. Yo, por desgracia, no me puedo permitir esos lujos, y le dije bien claro que estuvo flojo en el primero, no entendió donde matarlo, que el toro había sido de movilidad y fuerza y se equivocó al matarlo. Sí le di la razón en el cuarto, que no había estado tan a la altura. Sin embargo, ese cuarto, de reatas antiguas de la línea condesa de la casa, diferente especimen al resto de sus 'hermanos' de lote, pedía guerra a la antigua, y no se la dieron. Y es que si un toro no viene a tí, tendrás que ir a por él.

Seguí camino a casa, cansado, ensoñado ya, y tirado en el sillón, como si bálsamo de Fierabrás tomara, suena el móvil, y el amigo Fernando Pizarro que se enfada conmigo por no haber estado con él o llamado a darle mi opinión sobre sus toros, que para él es muy importante. Demasiado creo, y sin tanto mérito. No sé porqué coincidimos en un 99%. Yo iba dando la crónica, el examinaba mis palabras con un continuo - chiquillo, eso pienso yo - con ese habla musical tan específico de la Sierra Norte sevillana.

Pasó la noche, corta y mal dormida por el calor, el cansancio, la pesadez en el cuerpo, y siguen las caminatas solitarias, con cortas paradas por gente que me para. Ayer me sorprendió que, una cuadrilla, de corredores, uno de aquí y el resto de fuera, que me paran y me pregunta por qué los miuras corren siempre delante, tan rápido, como si supieran el camino... ' es que son los mismos todos los años' respondo. Se quedan unos segundos pensativos, como viendo clara la respuesta, hasta que caen en la cuenta de la imposibilidad de ello. Y uno, que se acuerda de Urbis, que mañana contaré, y les responde que lo llevan en la sangre. ¡Ahhh! me dicen. En fin, la peña está de los nervios. Lo malo es que seguro que se lo han creído. ¿Cómo van a llevar nada si no ha vuelto ninguno a contarlo? Je, je! Hasta esto es más creíble.

Por la tarde, me congratulo con mis ideas en la tertulia taurina, porque mis contertulios están de acuerdo y resaltan mi misma opinión. Y hay una cosa que me queda firme, dicha por Paco Oliva, veterano aficionado pamplonés de Zafra: 'esto nos gusta a los aficionados. No el toro que le dan cuerda por detrás para que funcione la pila'
Me dicen que las puntuaciones no son muy allá. La crítica es así. Y rememorando a finado ganadero navarro Jesús Fraguas: 'Patxi, así debe ser una corrida de toros'

Y es que hubo fuerza y movilidad, y Joselillo entendió que había que actuar muy metido en el tercero de la tarde. 'Es que no templó lo suficiente' me dicen. ¡Que no! Se acopló perfectamente a la violenta fuerza y velocidad del animal, se estiró y lo ligó a un tranco largo y de fuertes manos. ¿O es que nos creemos que la muleta tiene un mando a distancia para reducir la marcha del burel? Si los hay, estos no. Por eso no vemos a los porcelanas en estas fiestas. Ellos a los saraos.
Ya en el sexto, que se le coló varias veces con mucho peligro, siguió manteniendo la emoción y la sensación de que esto es algo más que dar pases de salón y de escuela. Fue malo el toro o lo hizo él peor, es una incognita a despejar, imposible según a quién preguntes. He admitido ambas opiniones. Pero, para mí, los doloresaguirre estuvieron de Feria del Toro.