viernes, 15 de julio de 2011

Nuñez del Cuvillo en la plaza de Pamplona

Comenzar diciendo que salió una escalera de corrida a la plaza, no es nada bueno. Ya en los corrales se dibujaba la ochena diferenciada que nos traían desde la granja de El Grullo. Recuerdo una tarde - noche que pasé a pillar a uno de los toros que me faltaban de objetivar, cuando me sale al paso Antonio Orihuela, el mayoral llegado al Gas, que me dice que no hay nada de cena, si les podía acercar algo de casa, y le salto que tienen fuera una lata y sardinas. - Que va, si no hay nada! - me dice, mientras guiñando un ojo a los otros tres mayorales presentes, le señalo una lata vacía, y le digo que vaya al corral a por la tres sardinas que ha trído, que caben en el puchero. Me libré por los pelos, que Antonio es muy suyo, y un poco bruto.

Seguir informando que lo de Cuvillo este año tenía problemas de encaje en grandes ferias, y que toros de Pamplona fueron a Madrid, algunos quitados por falta de trapío, para luego recalar en la Feria del Toro, salvando alguno el mes y medio largo de diferencia entre citas con un poco más de peso que el venteño, es decir más de lo mismo. El toro piscifactoría que le llama el amigo Lucio, y que sin embargo, viene con leña astifina, y hechuras muy diversas.

Comentarles que las peñas comenzaron desde el inicio hasta el segundo toro, en silencio y como protesta por la imposibilidad de tocar cuando a ellos les dé la gana. Y lo que la sombra se lo agradeció, porque igual se piensan que sin ellos no hay toros. Sin ellos habría menos gente en la plaza, más seriedad en el festejo, más respeto y los aficionados contentos, el público descolocado, y la empresa 'tiesa'.
Y lo malo de las peñas es que no tienen iniciativa ni emoción. Antes eran más salvajes, más gamberros, pero había imaginación, y cuando se sentó esa mierdecilla de segundo toro, lo normal era saltarse la prohibición de la música y ponerse a tocar "Susanita tiene un ratón..." Y si esto seguía por los mismos derroteros, terminar con "Había una vez...Un circo.."

Para entonces, Juan Mora no había hecho nada en el primer peldaño de la escalera, silbado al arrastre, aunque no tanto como este de El Juli, lleno de recursos, rápido, ágil, atento a lo que sucede en el ruedo y con verdadero halo de figura, cuyo arrastre fue un clamor del despropósito que veíamos. Y eso que sabíamos de antemano que la Feria del Toro tiene que hacer un guiño para que lleguen figuras a lustrar carteles, y que aún así, no vienen todas las debidas.

Y el siguiente, otro silbado toro, un tercer peldaño, que nos deja con un espigado tipo, pajuno perdido que responde al nombre de Castella. Este diestro galo-polaco-sevillano, tiene muy claras las ideas, y siempre realiza el repertorio de la quietud que asombra, o el doblismo hasta el encimismo ahogador. Y es que ese es su concepto. Y cuando no hay toro, es que no estaba en su concepto. En vez, de irse a por él, el burel es el que debe ajustarse a su 'concepto'. ¡Vamos! ¡Las palomas contra las escopetas!
Encima de todo esto, es que el pavo se viene a la ciudad de los gestos bravos, y en vez de lidiar como siempre, pase cambiado y demás, nos tira vía encimismo ahogador ante otro toro corraleado.

Y cuando los mensajes se cruzaban para que se tocara lo del circo al unísoro, sale el cuarto, embarca en un derrote a un pase a pies juntos de Juan Mora y le revienta los 'güevos'. Momentos que Juli toma la responsabilidad, y le avían a Juan un improvisado vendaje. Sale renqueante, mareado, da la sensación, y sus peones colocan al de la granja de El Grullo al caballo y bregan los pares. Vemos un Juan Mora, entre mareado y firme, con ganas de hacer mejor las cosas, pero señores, y esto es duro de decir, Juan Mora está lejos de ser el que fue, ni en estos muletazos, porque, nuevamente, es pillado de forma fea, y salvado por El Juli, que tampoco puede hacer más cuando le mete otro tabaco que lo lleva a los terrenos del Dr. Hidalgo sin remisión. Ahí se termina la historia del cuento y del silbido, y volvemos a la realidad de que el toro puede matar, ¡debe matar! porque si no, perdemos el oremus, sin ese miedo y peligro, cualquiera en el tendido se liaría la manta a la cabeza y saltaría a su minuto de gloria y tragedia. Esas cornadas nos devuelven a la Feria del Toro, afeada dos tardes, las de las figuras extrañamente.

Las cogidas cambian el rumbo de la tarde. Juli, sereno, liquida a ese cuarto, y con aviesa premeditación, su mente preclara resuena en los oídos de los buenos aficionados: ¡señores! Voy a por la Puerta del Encierro. Su expresión, su cara, la ineptitud en las varas que no dan ni mancha al morrillo, la ligereza en los pares, ¡todo! hace ver a una ruidosa plaza, en esos instantes, que se va a comer al toro. Astifino con puntas vueltas, que nos recuerda que eso es lo mejor de la casa. Sí, sí, así son todos los pitones de estos bureles en el campo. Otra cosa es que no se vean de tal maduración en todos los lares. Y, guste a quien guste, El Juli se mete a la peña en el bolsillo, realiza tandas de mérito, zurdados mimados, y se le va la espada porque se traga al toro. Y ya no anoto más. Termino mis notas en esta feria. La presidencia ha concedido las dos orejas. Y un 14 de Julio más, perdemos el norte, cuando se había mantenido la seriedad, salvo la gracia echa al mismo diestro por la edil Caballero. ¿Y saben por qué pasa esto.? Porque no tienen rigor, no escuchan al asesor, van con premeditación a no tener líos ni problemas. Y muchos ni les gusta lo que ven, pero ahí están. Y saben Vdes. que ediles, consejeros y demás fauna política le habían dicho al de la chistera de turno, que hoy es fin de fiestas, así que sé generoso, regala todo, que dés muchas orejas, que... Y que el asesor le dice que aguante que es baja, y él que ¡es que...! y el asesor que lo entiende y le deja claro que el presidente es Vd. ¡ancha es Castilla!

Sentado, pensativo, me doy cuenta que El Juli ha tirado del carro, pero mis dudas son incuestionables, al conocer verdades superiores sobre una faena artística sin remate en los aceros. Y que ya ha dado la vuelta entre el jaleo de la gente, y yo que pensando, pajuno tipo Castella, ni me entero que el sexto y último de los Sanfermines está en el ruedo. Miro, y no veo. Veo, carne, eso sí, feo animal que se colocaba en el corral detrás de las sardinas hermanas y les sacaba una cuarta. Y Castella que no me dice nada, y pasa con el lote que le toca, coge su tela, ya pagada a las 12 del mediodía, y se pira para otro lugar.

Ligero y cabizbajo, me citan en un local para decidir el premio a la mejor faena, a la faena más artística, y pensando, pensando, no he visto ninguna que me llene, salvo lo de david Mora, pero esa fue de poder, no 'artística', o la de Perera, que fue de quietud y poso, pero no del todo artística. La de Fandiño con altibajos, la nula de Jiménez, o las menos nulas de Pinar, y sigo pensando que mejor lidiar con los premios de los cuadrúpedos que con los de los bípedos.

La Feria del Toro 2.011 ha terminado, pero aún quedan muchas cosas por contar, porque quince horas al día alrededor del toro, da para mucho. De todos modos, ¡ya falta menos para el glorioso San Fermín!

Parte de Juan Mora en la plaza

Herida por asta de toro en cara posterior de muslo derecho con trayectoria hasta pelvis de 20 cm y otra transversal hasta el fémur. Herida en escroto. Policontusionado. Intervenido en la plaza. Trasladado a Complejo Hospitalario de Navarra. Pronostico grave.
 

ANGEL Hidalgo
Cirujano Jefe

Fotos de un aficionado desde la andanada de sol (VII)






Fotos del bueno de Angel, desde el cielo de la plaza, en el día de las varas, el día que los matadores ejercieron de directores de muerte al caballo, sobre todo con el 65.- lidiado en quinto lugar al correr turno en la plaza, por estar atendido en la enfermería, y por cierto, no le gustó el asunto ni un pelo, al bravo atleta granadino, que vio como sus pares no fueron del jaleo esperado.

El Pilar en la plaza de Pamplona

Todo lo que se ha podido decir sobre lo ocurrido en la plaza de toros de Pamplona el pasado 13 de Julio, viene perfectamente resumido y dicho en el escrito que publicó Don Antonio Díaz en su blog "hasta el rabo todo es toro", y con su permiso se lo hago llegar:


El pilar de la lidia

Que ayer se lidiaron seis toros del Pilar, procedencia Raboso, es un tópico taurino que, como casi todos, pertenece a una realidad paralela que sólo existe en los libros antiguos. De lidia, nada de nada. En la época del "hoy se torea mejor que nunca", también se lidia peor que nunca. Una fórmula que deja cojo el auténtico leit motiv de la tauromaquia: dominar, vencer y preparar para la muerte a un Toro. Y así es imposible que los pilares, muy medianos en comportamiento, fueran a más. Resulta que vemos cada tarde zapatillas con tacos; banderillas a las que se le parte el palillo; petos de materiales compuestos en laboratorio; puyas con formas cuasi aerodinámicas; rocines cruzados de razas que ni Noé sabía que existían, que encima drogan; telas de todos pesos, rellenos y medidas; estoques de mentira; espadas con empuñaduras esponjadas, con o sin gavilanes: descabellos cortos, otros más largos, con más cruceta, con menos; y sobre todo, el Toro más pesado, parado y noble que hubo nunca. Pues con todas estas ventajas, en el momento en el que el morito dice de moverse con mala clase, el ruedo se transforma en una anarquía absoluta. La corrida se ha picado mal, con una alevosía impropia de personas que se supone aman al animal. El quinto, corrido de turno, que era el segundo del lote del Cid, se desangró en varas, el sexto también recibió lo suyo, y el resto de hermanos han sido tratados practicamente de la misma manera, pero sin tanta crueldad. No se explica de otra forma que no sea desde la óptica de la ignorancia, el desinterés o la maldad del profesional, esa manera de barrenar y de tapar la salida por decreto a los toros, que no pueden escapar de la trampa. Y no pedimos jinetes como Don Álvaro Domecq, sino personas con la capacidad motora suficiente en el brazo, como para tirar unos centímetros de una cuerdecita y hacer que un caballo se gire los grados suficientes como para que se le abra una puerta de salida al bicho. Lo fácil hoy es atizarle estopa al ganadero, por que su ganado, bien presentado y serio, no valió para el triunfo. Aún siendo cierto que los aldeanuevas estaban limitados de casta y poder, a excepción del quinto, con otro trato, el asunto hubiera distado bastante del resultado final.


El Cid y su cuadrilla, por mal que pese, no estuvo a la altura, ni del primero, un manso que sólo era eso, manso, y con el que estuvo aperreado; ni del quinto, que como hemos comentado antes llegó al tercio de muerte ya en la UVI.

Los mejores momentos de la tarde han correspondio al Fandi, ante el segundo, un animal con más genio que casta, y cuyas embestidas no eran lo bonacibles a lo que estamos acostumbrados. Le hizo una faena con oficio, sin florituras, sometiendo e imponiéndose un animal al que bajó los humos y mató de buena estocada. Faena para aficionados. El otro, el del morbo, el atleta de la mañana, era encastado a gasolina y no a diésel, con lo cual se dejó todo el reprís en el encierro y en la plaza ha dado un juego mediocre.

Y Luque ha trajinado con dos caramelos, sobre todo su primero, con los que no ha sabido templarse ni construirles faenas. Queda la sensación de que la única manera de ver al sevillano bien es con un toro con más viveza y menos dulzura, que le permita llegar a los tendidos por la vía del ojedismo.


Hasta aquí una explicación impecable de lo ocurrido. Y añadir que Manuel Jesús El Cid desperdició uno de los toros de la Feria. Antaño por cosas así, más de uno iba a la comisaría. Digo esto, porque matar al toro al caballo, con descaro, premeditación y alevosía, debiera ser tenido en cuenta en el reglamento como la falta grave de negarse a lidiar o matar al animal en suerte tocado en las bolitas.

jueves, 14 de julio de 2011

Fotos de un aficionado desde la andanada de sol (V)








Amigo Angel:

Creo que este día también fue aciago para tí. O te pilló el tranvía, o las manos se movían, o el frío hizo mella en tu pequeño cuerpo, porque las fotos son como ese día. Espero que sigas enviando material, y que salga el sol para todos.

Un abrazo sincero,

tu amigo, Patxi.

Victoriano del Río en la plaza de Pamplona

Ya parece que esto ocurrió hace un mundo. Y siquiera hemos hablado y recapacitado de lo ocurrido ese aciago día.

Aciago por el tiempo que no siguió el corte de días anteriores, en unos Sanfermines que desde el día 6 llevaban los partes amenazando la mundial, y que siquiera ha pasado hasta ese momento de cuatro gotas que empañan las notas de la libreta. El dejar la libreta en el bolsillo supone la liberación de la mente. Y es que estoy como el tiempo, algo gris oscuro.

Aciago por las cosas que ocurren en la vida taurina y que hace que la corrida no sea la que quería el ganadero, lo cual le lleva a contar y decir cosas por doquier. Escriben por muchos medios el tema a tratar. Yo les emplazo a leer el post sobre este asunto del blog 'hasta el rabo todo es toro', que creo se acerca el que más a la realidad. Con matices mínimos, pero más menos es lo sucedido. Y volver a dar mi enhorabuena a Don Antonio por su buen hacer, en este mundo independiente de la opinión. Palabra que algunos no terminan de entender.

Aciago porque la figura del toreo, el hombre que tira del carro de esta Feria del Toro, sobre todo los dos últimos años, Julián López El Juli, se lleva orejas de regalo, cosa negada hasta  a los novilleros. Calienta la plaza, pero perdemos la ropa interior rápido, en este caso, las bragas, aprovechando el erótico festivo día que me pego como edil del Ayuntamiento de la localidad. El asesor no puede con la bulla de veinte mil personas. No puede controlar la falacia de la presidencia sin criterio, sin ideas, con ganas de agradar en definitiva.

Aciago porque mi querida Irene, se viene desde la finca a ver sus toros, y se va sin verlos a ellos ni a mí. De lejos, me dice, pero que desaparecí entre la masa. Y es posible, querida. Desaparecido entre la masa sería buen título en esta extraña y poco rematada feria.

Aciago día de saber que impresentables que se llaman periodistas o críticos taurinos son vejadores mancilladores de la verdad. Mentirosos que van a la plaza con la crónica hecha porque su ineptitud, su falta de afición, su falta de interés en esto, salvo el dinero y figurar, confunden día a día el culo con las temporas, y hacen que la gente se ría cada vez más de ellos. Pero sólo los aficionados. El público, encima, se cree las mentiras que publican. Y eso, nos debe doler.

Aciago día que me demuestra que no es cierto el dicho que cada uno tiene lo que se merece, que a todo cerdo le llega su 'sanmartín', que...

Y caro amico Carlo, aciago 12 de Julio, deseando que llegue tu +1, es decir el 13, que no puede ser peor.

Y el 13 amanece con bajas temperaturas, camiseta y camisa, jersey o chupa gorda, y va rodando un día que cambia la cara de quien les habla. Ya llegó la saturación. Ya llegó el pasotismo. No olvido a los hijosdeputa. No soy rencoroso. Tampoco santón. Y rápido me llego al taurino, que hoy me toca pasear con El Juli. A las doce empieza las citas de recogidas de cachivaches, de entrega a las masas. Ese instante es comparido con El Cid, que recoge el premio a la mejor estocada. Y en esta guerra, que contaré en otro 'cuentico' a uno le llegan amigos de verdad que le arropan y acompañan todo el día, haciendo de este 13 de Julio un día singular, especial y mejor de las fiestas. Y es que, parece que al final, ante el castigo, me vengo arriba, y voy madurando la idea de dar a diestro y siniestro, sin mirar a los lados. Me sale la vena navaloniana, de chiquito malo, que decimos aquí. Y es que los 'zurdos' tenemos mala izquierda.
La tertulia fue un primor, con gente que aprecio, y diciendo las verdades del barquero, que me reconcilia con el negocio. Apoyos que recibo para seguir adelante.

Y por cierto, los toros fueron un bluff a pesar de las tres orejas. Y me temo que los platos rotos los van a pagar en El Palomar. El resto se llamará 'aldana'.

miércoles, 13 de julio de 2011

Funte Ymbro en la plaza de Pamplona

Salía de la localidad, dura bancada de hormigón, y me llego al patio de caballos. Una persona tenía en mente, un hombre que anda mirando abajo, levantando la cabeza y plantando la mirada cada pocos metros, encorvado por la premura con que se lanza cuesta arriba del callejón hacia la casita de invitados. Una pronta mirada le cambia la trayectoria y hacia mí se viene. El examen empieza.
Ricardo: Corridón, Patxi, corridón. ¡Anda, cuéntame!
Patxi: El sexto suspenso, el tercero...(interrupción)
R: No me jodas, Patxi, no me hables de esos, háblame de los buenos, ¡coño!
P: es que te conozco ganadero, y si no te paro y empiezo así, al final va a ser bueno hasta el sobrero.
R: no eres más maricón porque no te entrenas, venga ¡dime!
(Y es que el ganadero tiene mucha afición, pero poca paciencia. Pepe Moya está a su lado, y sonríe ante la película)
P: el segundo es el que más me ha gustado...
R: ¡eaaa! y ese quinto, y el primero ¡qué!
P: y el desperdiciado cuarto. Y el mal tercero, que Fandiño lo borda.
R: corridón, Patxi, corridón.
P: No si al final va a ser bueno hasta el sobrero.
R: ese es un torazo, no te olvides, que lo veremos, igual en Bilbao.

Y así va trascurriendo el examen, con charla improvisada, que no alarga mucho más y que nos deja pendiente para la tertulia del posterior día, donde ahí, en mi terreno, intentaré razonar con él  y frenar al contento ganadero.

Y yo, que no me voy contento. Yo, que me voy cabizbajo, pensativo, por muchas historias que me pasan por la cabeza, por infamias que ocurren y me tienen con ojos tristes, dice mi mujer. Y es que, que el peor lote le toque al mejor de la tarde, al más dispuesto, sería una bendición si los otros dos pájaros hubieren estado a la altura. Pero, Antonio Ferrera no está para esto. Es otro de los que si vienen el año que viene, que sea a correr el encierro, o a los recortes. ¡Qué lote te has comido! Normal era tu cara a la salida de la plaza. Estabas casi como yo. Mirando sin mirar.

Y yo no entiendo tus sonrisas, César, porque del quinto te has enterado en el minuto final, cuando le has bajado la mano. Y la suerte que has tenida con la ídem suprema te ha regalado una orejita. Pero, parece que media del primo tuyo y media del segundo del lote, sumara una. Cuando no te tenías que haber comido un colín. Y es que entre estos dos señores han pasado cuatro barbas que no se los comían, pero que pedían guerra, y ha sido un cuatro a cero, clarísimo.

Y, querido bizcaitarra, hombre del momento, mucha foto, besos a las niñas guapas que te aguardan y se te abalanzan al paso, pero contigo tampoco he acabado. ¿Me dices que cómo has estado con el tercero? ¿que si te puedo reprochar algo? No, rey. No. Lo cierto es que has estado firme, hecho un tío, todos lo han visto, y te lo han sabido reconocer. Pero, es que no abres una puñetera puerta ni aunque te la dejen entreabierta, y esté tu amigo y socio colaborador, Néstor, con la mano en el picaporte.
Porque el sexto era de suspenso!!!- ¡Eso ya se lo he dicho yo antes al ganadero! Pero, ¿a tí quien te ha dicho que a un manso que busca la puerta de salida, o mejor dicho, de entrada, se le torea en los medios dándole la salida lineal de la muleta hacia esos pagos?
¿Tu socio colaborador, que es como un amigo fraternal para tí? Tenía entendido que a esos toros se le cierra en rayas justo al lado contrario donde te llevó él y toreando sin que el burel vea los chiqueros. ¡Vamos! ¡tenía entendido! Igual, el toreo moderno es salir siempre a los medios y hacer las mismas cosas que hacen todos. Lo digo, porque como todo quisqui te dice que eres la revelación, el diferente, el que más güevos tienes, etc. igual no eras igual al resto. Aunque sabes que nos vemos mucho últimamente, y estoy por verte crujir un dolores, que algunos se han ido. Así que sigue, y no te creas todo lo que cuentan en la oreja mientras te soban la chepa.

Casi dormido en el sillón, llamada del amigo Fernando desde Constantina. - Patxiii, que me ha dicho el Mangui que los toros muy bieeennn.- Sí. Ha sido una buena corrida para ver toros, animales de verdad. Y enseguida me pregunta por el Feria del Toro, y sinceramente le digo que sí ha estado por encima de la suya. -Bueno, me alegro por nuestro amigo Alfonso. Ahora mismo le llamo para darle la enhorabuena.- Y después de un rato largo contando las peripecias de los muchachos de Los Romerales, me despido.

A mediodía, departiendo con Alfonso Vázquez, que se marcha más tarde hasta Santas Marías de la Mar, allá lejos, por la desembocadura del Ródano, único río macho en la France, me confirma la charla, la enhorabuena sincera, y hablamos de lo buena gente que es Fernando Pizarro. Y al rato, que quiere que le largue mi opinión. Y la verdad, es que de eso hablamos poco. Nuestra relación supera el tema toro, y además, para joderle un rato le digo que se venga a la radio y ahí se enterará de todo lo que decimos. Ahí le he pillado.

En la radio, que comienzo la tertulia dando la gran noticia que se vio ayer en la plaza de toros Monumental de Pamplona. Pero, no son los toros de Fuente Ymbro, señores, que esos son aquí como el estellica dios del toreo a caballo, siempre están bien, y no son noticia. La noticia era el silencio en que se vivieron las faenas... y por ahí vamos derivando, hasta que Ricargo Gallardo impone su voz. Y qué agusto estuvimos Josetxo Gimeno, presidente del Club y asesor, Pedro Bañales, taurino y vinatero, mi compadre juan Ignacio y el que suscribe.

Al final, el nivel de los toros de Fuente Ymbro en esta plaza son de impresión. Regularidad y bien hacer. Aunque, siendo malo de veras, siempre he pensado que esos mismos toros los llevamos a Las Ventas del Espíritu Santo y no circula ni uno.

Y aquí que se acaba la Feria del Toro, señores. Del 12 al 14 viene la de los toreros. Y no sé qué tocará largar. Creo que de poco, que me he conjurado morderme la lengua en todo. Porque, parece que igual debo dejar hasta de escribir.