lunes, 23 de junio de 2014

DOLORES AGUIRRE PARA EL 8 DE JULIO


Toros de DOLORES AGUIRRE para los matadores:

UCEDA LEAL
FRANCISCO MARCO
PAULITA




En principio parecería una corrida más, porque la gente se fija en la casa ganadera y olvidamos el resto, pero me gustaría saber si el personal torerista aceptaría este cartel con los toros a su gusto, como por ejemplo, los "nuevos garcigrandes".

Hay un mal ejemplo en que los ganados enmarcados entre los "duros" se venden per se, y luego que venga el que venga cumplirá. Y creo que no debe ser así. Uno, que lleva unos pocos años desgranando los secretos de esta casa, nada más ver el terceto, supuso (lo imaginé porque no lo sabía ya que no había hablado con nadie de la casa serrana) que no iba a caer de pié este cartel dentro de Dehesa de Frías. Después mi confirmación tardó en llegar lo que fue el paseo de salida de La Meca, donde ya lo había anunciado, hasta los salones del club taurino donde llegaba a ver la corrida de turno de Madrid. Dos llamadas, dos respuestas incrédulas, porque no se esperaban este cartel, dejando claro que nada se tiene contra ningún torero, y menos con los que tiene arrestos de apuntarse a lo de la casa sevillana.

Lo que sucede es que, normalmente este ganado es el que más sacuden en varas. Son duros de pezuñas, salen abantos como es natural en su encaste y tienen fuerza y aguante, y como debe ir a más al final recibe unas varas durisimas, sobre todo del que desconoce su trato. Y por eso, los ganaderos suelen gustar de que sean toreros que conozcan sus toros los que sean de la partida. Y en esta casa, en que no tienta sus vacas cualquiera, sucede lo mismo.
Vaya por delante que toreros que tientan y lidian normalmente este ganado no se han apuntado al mismo este año. Y más vale que fue la triunfadora del pasado año y recogerá el premio Feria del Toro. Otros fueron llamados por La Meca y siquiera quisieron venir. Y eso puede pasarles factura a más de uno en fechas no muy lejanas.

Uceda Leal ya ha lidiado este ganado en muchas ocasiones, es más, con triunfos interesantes. Basando la faena en su sobriedad y clasicismo, y por supuesto, en lo certero que es con la tizona, su experiencia, si quiere fajarse con su lote, le puede llevar a buen puerto. El asunto es que si ya muchos le retiraron, lleva cuatro o cinco años sin torear esta casa.

Francisco Marco, torero de la tierra, auténtico luchador, lleva siendo parte de la Feria muchos años, y siempre donde le digan, y ganándose cada año su siguiente inclusión. Creo que por los años de alternativa, por su cumplimiento continuo y por su lucha y su amor a esto se merecía un trato mejor después de la oreja y vuelta al ruedo a los Torrestrellas del pasado año. No sé si con su voluntad va a ser suficiente. Entrega seguro no va a faltar.

Paulita viene a ser una incógnita. Lo digo totalmente en serio. Desde luego en Dehesa de Frías no ha estado. Tentar vacas en esa casa no ha hecho, cosa que los anteriores sí. Porque Marco estuvo hace tres años, creo. Y Uceda era un habitual. A partir de ahí, sus ganas, su fuerza, su lucha, su valor, su.... todo lo que quieran añadir está fuera de lugar. Porque el compromiso de Paulita nadie lo puede poner en duda.

Día complicado para los toreristas que ni entienden, ni lo quieren este tipo de ganado. Y no más allá para los toristas que pensaban en otro personal, afiliado a otras tardes. Y como siempre, el mejor deseo a una de las casas más auténticas que quedan dentro del mundo del Toro. Una de mis preferidas.

Y os dejo estas foticos, que mi amigo Fermin sacó de los "pamplonos" cuando hace un mes los visitó junto al bueno de Fernando Pizarro, que se los enseñaba. Ya sé que andarán por todo internet, pero es ahora cuando hay que ponerlas, y la semana que viene, en los corrales.





jueves, 19 de junio de 2014

TORRESTRELLA PARA EL 7 DE JULIO

7 de Julio, día del patrón.

TOROS DE TORRESTRELLA para los diestros

ANTONIO FERRERA
MIGUEL ABELLAN
DAVID MORA






Hechos los saneamientos pertinentes en Los Alburejos, vistas las fotos en la galería de la página de La Meca, todo parece que va viento en popa para que los 'muchachos' de la casa Torrestrella tengan presencia y cartel suficiente para honrar el día del santo.

Dicen que se trata de un día con cierto 'gafe' porque se dan pocos triunfos esa fecha. Unos se amparan en que nunca hay un cartel rematado. Para mí, nunca, nunca, no, igual hace muchos años, o cada uno ve su cartel ideal según le tire la burra. Unos ven Garcigrandes con Morante, El Juli y Manzanares y otros Miura con Joselito El Gallo, Juan Belmonte y Javier Castaño.

Lo cierto es que no se dan muchas orejas, y recuerdo que la crítica de la entonces alcaldesa Barcina, que lo fue una pila de años, es que no daba nunca orejas porque no le ponían buenos toros y toreros. Creo que Abellán, que vuelve este año en este día, fue de los pocos en 'mojar' estando la actual presidenta en las lides palqueras.El caso es que no está entre los carteles a señalar por los devotos de una y otra corriente táurica, a tenor de lo escuchado y esgrimido en diferentes charlas y coloquis que ad hoc se hacen en este tiempo de pre-feria.

Ferrera es un profesional que en su vida taurina de ciclos de éxito y otros en que toca aprender, siempre dentro de su honradez, surge cuán ave fénix cuando muchos lo quieren enterrar. Y es que este hombre tiene asumido lo del aprendizaje contínuo, y que quieren que es diga; para mí es un seguro de oficio, buen director de lidia, variado y excelso en los palos, donde nadie le supera, y con diestra poderosa, además del valor que tiene demostrado entre sus cicatrices. Y desde media temporada pasada, este hombre vuelve a estar de 'dulce'.

Miguel Abellán es uno de los más cuestionados. He llegado a oir que si por una corrida que está bien en Madrid da mérito suficiente ante La Meca para ser de la partida de los 24 puestos de la Feria del Toro. Algún lenguaraz recuerda que ya no tiene ni la peña de Tudela. Otros que pensaban que se dedicaba al baile y a la tele, y que pensaban se había retirado. Para todos ellos desconcierto, y para muchos aficionados deseo de ver si no fue un espejismo Madrid, y demuestra su oficio ante la sangre medinesa. Ha dado tardes de solvencia en Pamplona, cumple siempre con su oficio, y se ha caído de los carteles cuando él se ha dejado ir dentro de su profesión. Si viene, que sea con ganas y fuerza, que puede dejar buena nota.

Y ya de David Mora, lo primero que me hizo chirriar mis oídos fue cuando me dijeron que cómo podía venir si no iba a estar en forma, ni preparado después de la cogida de Madrid. ¡Y encima a dos tardes! Luego esos bocatruchas cantan, de oído la mayoría, que si los toreros son de otra pasta, que si son superhombres y demás galanterías que les dedican abrazados a ellos en busca de la foto que les haga demostrar su afición y saber ante la masa ingente de ignorantes que se acercan a la sabiduría en estas fechas.
David Mora mantiene su pulso con Fandiño, y con quien sea en Pamplona para ser el más reconocido, y viene, primero por lo hecho la pasada Feria, que ya era el triunfador de la anterior, y porque quiere seguir en la senda del triunfo un año más. David y su apoderado Antonio, saben de sobra que lo suyo no es firmar cien contratos en navidades, que les toca reafirmarse cada día, seguir en la lucha. Y que quieren que les diga; para el aficionado eso es una garantía. Y yo que me alegro de verlo.

En fin, un día siete, primero de Feria del Toro, que no empieza con buen pie para muchos. Y es que no se puede ir sugestionado a los sitios. Yo iré con la máxima esperanza de ver unos toros con pujanza, fuerza, clase, y que saquen bravura para hacer currar a los bípedos hasta la extenuación. Y que la emoción no la dé la solana en su rentrée en la plaza un año después, como si les fuera la vida en ello.

martes, 17 de junio de 2014

SANFERMINES: EL ENCIERRO I

En esta primera parte del actual acto central de las Fiestas para la mayoría de las personas que la siguen, la viven o la conocen quiero no ir tan lejos y quedarme a finales del siglo XIX, cuando cambió el concepto de traída de los toros y surgieron Los Corrales del Gas y El Encierrillo, que sin la figura de El Encierro no tendrían su razón de ser.

Y es que la historia nos lleva al año 1.898, que es conocido como el del desastre de España, el del pesimismo total, que dio lugar a toda una generación de pensamiento que todos hemos tenido que estudiar, y que en Pamplona también tuvo su parte de desastre en aquel San Fermín. De siempre los toros venían por cañadas, tardaban lo suyo, por eso la mayor parte de la historia hasta entonces eran los toros de la tierra, esa casta navarra que siempre ocupó zonas de esta tierra hasta que nacieron los primeros ganaderos en seleccionarla. Sucedió que cuando se traían desde las zonas de El Sario (para los que no conozcan son esas zonas donde hoy está el estadio de El Sadar y la Universidad Pública) donde pastaban dando por el oeste la vuelta a la ciudad hasta llegar a la Rotxapea y de ahí subir a La Ciudad por la cuesta de Santo Domingo, etc. hubo público azuzando ya a los toros y se produjo una desbandaba y cinco toros se perdieron y el 10 de Julio de 1.898 no pudo haber encierro. Un dato curioso es que cuatro se encontraron en el valle de Goñi sobre 30 kilómetros de la vieja Iruña. Y el quinto vivió un verano pletórico montando todas las vacas que se encontraba por la cuenca de Pamplona (a los meses hubo que matar un montón de becerros) y fue abatido por la Guardia Civil cerca de lo que hoy es el peaje de la autopista de Zuasti, camino de Vitoria y San Sebastián.

Y como no eran cosas ocasionales, y como los humanos aprendemos a fuerza de errores, se cambió la forma de de venir los toros, dado el avance del ferrocarril se optó por esa fórmula, y se hicieron unos corrales provisionales para guardarlos en la fábrica del Gas, sita junto al puente de curtidores debajo de la muralla. Porque la ciudad ya se había electrificado, el gas no tenían su razón de ser para el dominio público, y sus terrenos quedaron libres y se aprovecharon para poner de manera provisional ahí los toros hasta buscarles otro acomodo. Sabemos que se hicieron de forma provisional, escrito está. Desconozco porqué se da esa provisionalidad cuando 115 años más tarde sigo sin encontrar sitio más adecuado que los que tiene. Ferrocarril más Corrales del Gas fórmula perfecta, teniendo en cuenta que la estación está en la zona de La Rotxapea, y  eran quinientos metros de un sitio a otro. Luego serán los camiones quiénes sustituyan al tren, y los cajones de las casas ganaderas quedarán como reliquias desechadas en polveros.


De ahí, se colocan unas talanqueras en el baluarte de Santo Domingo y nace también El Encierrillo, acto no oficial, y que ni sale en el programa, que era un gran desconocido, pero que, como todo, sufre ya una gran masificación. Es un acto, o era, vivido en silencio, se cierra la calle y cuando el sol está a punto de desaparecer por el oeste, suena la corneta, y con la autorización del mayoral y de la policía municipal, autoridades del acto, comienza en silencio y sin corredores la subida desde los corrales del Gas hasta la corraleta del baluarte de Santo Domingo, desde donde a la mañana siguiente saldrán a recorrer esos casi 900 metros hasta los corrales de la plaza de Toros.


Es curioso que esos corrales del Gas se hicieran provisionales, y duraran cien años largos en el mismo sitio. La verdad es que el cambio ha modernizado más si cabe, y ha acercado aún más al puente esos nuevos corrales del Gas, pero aunque estuvieran bastante deteriorados, eran sólidos, aunque escasos en sus corraletas. Y no fueron tirados por su deterioro porque con un remozado hubiera bastado. No fue desidia sino que el plan de renovación del barrio de La Rotxapea preparado a finales de los ochenta y empezado a ejecutar en los noventa exigía el derribo de muchos edificios, abrir avenidas y entre ello se encontraba el fin de esos corrales centenarios.

Y ahora, todo está preparado para llegar al acto central, para muchos, de los Sanfermines. Esos dos minutos y pico que quitan el aliento, poco más de veinte minutos en los últimos del 2013 de las doscientas cuatro horas que dura la Fiesta desde el Chupinazo hasta el Pobre de Mí.

lunes, 16 de junio de 2014

REJONES REPETIDOS EN PAMPLONA

DIA 6 DE JULIO.-

Toros para rejones de Dña. Carmen Lorenzo de Salamanca para

HERMOSO MENDOZA
SERGIO GALAN
ROBERTO ARMENDARIZ




Todo parece normal, pero a resultas del coloquio del otro día en el Club Taurino me queda claro que la gente no se conforma con nada, exige a tope, y siempre se quejarán de lo que haya.

La guera viene de lejos, porque muchos aficionados dicen que no hay derecho a no poder ver en Pamplona el duelo entre Hermoso de M. y Ventura, que si ya torean en otros lugares porqué no podemos verlo en nuestra casa. Que La Meca debiera meter mano a eso ya, y antes de que se retire en maestro de Estella tiene que darse ese espectáculo. No quiero dar nombres de las personas que 'lo exigían' porque luego son los primeros que en cuanto aparece el maestro de Estella se persignan o se postran a sus pies como si fuere alguien inmaterial flotando entre los mortales que le rodeamos.

Y mis palabras no gustaron, pero yo las mantengo. Y en principio creo que no me une relación alguna con La Noveleta, y sigo manteniendo una posición que es mía, y nadie me la ha marcado, y desde siempre, es decir, desde que Pablo revolucionó el toreo a caballo y empezó una nueva era en esto de los rejones, dignificando el espectáculo hasta hacerse hueco fijo en todas las ferias, he mantenido la misma idea.

Parto de la base que es un placer ver torear a Pablo, renueva los sentidos, clasicismo puro que me lleva a amar esta modalidad. Hace muchísimos años escribí y hablé en la radio sobre ello, y ya mentaba que es tan puro su hacer que no le haría falta colocar ninguna farpa, ninguna banderilla, ninguna corta, y solo a lomos torear al burel hasta llegar al rejón mortal. Porque la mayoría lo único que hace es llenar al 'animalico' de palitroques y termina por parecer una maceta andante.

Debo reconocer mi falta de objetividad cuando se menciona a Roberto Armendáriz. Lloro sólo verle hacer el paseíllo, así que imaginen cuando sale por la Puerta del Encierro. Creo que es el único torero que no sólo no me es indiferente sino por el que perdería hasta la digna independencia. Un niño que nos fue creciendo como persona y como caballero, y que debe crecer aun más para ser un digno sucesor del gran dios del toreo a caballo.

Y que hacemos con un joven comprometido como Sergio Galán, que año tras año marca su terreno en la arena pamplonesa, no sólo no desentona, sino que incita al maestro de Estella a ser mejor después de la actuación del madrileño. Tenemos que echarle para traer a otro, me pregunto cada vez que me hablan de Ventura en Pamplona.

Como la memoria flaquea, y todos los babosos que revolotean alrededor de Pablín, muchos de ellos ahora preguntan de qué va, yo lo voy a contar, obviamente desde mi pensar y saber. No lo he hablado nunca con el maestro. De hecho pocas palabras nos hemos cruzado, salvo las cordiales preguntas que me responde año a año cuando lo requerimos, y muchas veces ni le molestamos que para eso tiene a Juan Andrés, verdadero filtro, jefe de comunicación, parapeto, escudo, etc.

Cuando aparece Pablo, y torea por delante los días 7 de Julio, hasta que su eco es tan grande, que Madrid, Sevilla, Lisboa, el mundo está postrado ante su arte surge la idea de cambiar el abono sanferminero, intocable desde 1.959, salvo por las desgraciadas circunstancias del 78. Y de 9 pasamos a 10 festejos, sacando la novillada del 6 a la tardey poniéndolo la víspera de las vísperas, es decir el 5, a una hora más tardía. Y quedó ese 6 para rejones. Un día que todo queda supeditado a lo que le parezca al maestro, ya que es su día, el día más grande de Navarra para el arte de Marialva.

Sí, es verdad que él hace y deshace, y con honradez se quiere superar cada año aquí más que en ningún sitio, porque no se chupa el dedo, y conoce mejor que yo a todos los moscones que le palmean la chepa. Él decide el ganado más o menos. No impone que a la fuerza lo del Capea, o lo de Bohórquez, sino que sugiere se miren en ese tipo de casas donde encuentra su tranco murubeño apto para que el éxtasis sea lo mayor posible. A veces ha llegado al paroxismo más irreal.

Sí, es verdad que él decide a los compañeros, y que ha puesto delante a cuantos ha podido, pero que sabe que con Roberto por medio, y siendo justo con Galán, abre plaza y punto. No queda otra. Pero de ahí a traer a casa a quien le ha llamado de todo, quien dice cosas para sacarle de quicio, para ver si sacaba rédito de sus enfrentamientos, de alguien que le quiere quitar de enmedio y comerse el pastel que se lleva, sería idiota ponerle encima en tu casa, y dándole parte de tu dinero, que a precio de Armendáriz o de Galán no va a venir. Pues tengo una mala noticia para todos los que os ponéis en contra de Pablo por no ver a Ventura en La Monumental: ¡Pablo puede ser de todo menos idiota!

El asunto es otro para mí: ¿qué va a pasar cuando Pablo no esté? ¿Habrá alguien capaz de mantener este festejo? Igual entonces llamamos a Ventura, hombre! A ver quién, fuera de José Tomás, es capaz de llenar este coso tan inmenso, cuando ese día, que no van las peñas, se tiraban a la basura las entradas de la solanera, o se regalaban a los club de jubilados, o a asilos. El pasado año fue el único día de 'no hay billetes' y con reventa de veras.

¡Señores! Integridad hasta el final, que parece mantenerla el señor de Estella, la Comisión de La Meca, un menda y poco más. Para mí mientras cada mañana, camino del almuerzo, antes de empezar las fiestas vea el camión de Pablo, mis Sanfermines empezarán con tranquilidad y sosiego: ¡Esto va a ir bien!


domingo, 15 de junio de 2014

LOS TOROS EN PAMPLONA

No me puedo inventar las cosas basándome en pequeños datos históricos, como el que dice en el S.XV que es muy antiguo el encierro y los toros en La Ciudad, o crónicas reales que hablan de espectáculos de toros para celebraciones santorales, efemérides reales, donde ya aparece la figura norteña del matatoros.

Tampoco pretendo decir que si aquí más que en ningún lado y demás. Porque además, faltaría a la verdad. Es caso extraño que los toros hayan quedamos constreñidos a las fronteras de la península ibérica y a zonas aledañas de los Pirineos franceses, cuando todos sabemos que desde Persia, Asia Menor y todo el Mediterráneo las religiones basadas en el totémico animal han sido infinidad y de gran importancia. Sea como fuere, la zona que habitamos ha dado juegos con los toros desde el principio de los tiempos, y a lo largo de ellos, independientemente de los mandones de cada época y sus corrientes de pensamiento.

Todos los datos apuntan a que el juego de toros siempre ha estado presente en la Fiesta a San Fermín, y esta se remonta a antes de los visigodos. Escrito está que desde la primera corrida datada en La Ciudad en 1.385 y hasta que se construye la primera plaza de toros al uso en 1.844, el espectáculo taurómaco se desarrollaba en la plaza del Castillo (sito en la misma zona que en la actualidad) donde se colocaban las talanqueras y toda la parafernalia al uso para ello. Mientras existió el castillo que cerraba esa parte de La Ciudad, todo se hacía en la explanada del mismo, donde los reyes y los nobles siempre tenían su tribuna ad hoc, y cuentan las crónicas que entre justas, juegos, y demás actos que consideraríamos vandálicos a día de hoy, había tardes de 15 toros. Dato curioso es que en ese 1.385 Carlos II contrató dos Matamoros a los cuales pagó 50 libras por la faena.

Si quiero resaltar por tradición, que la costumbre de sacar los toros con mulillas aparece aquí en 
1.624, y desde entonces siguen haciendo el recorrido habitual, ahora hasta la Monumental, un
espectáculo que siguen cada tarde muchos afines. Decir que la primera corrida en la Villa y Corte será la datada en 1.636, en honor al príncipe de Gales, creo recordar. Lo cual no quita para que esta sea el principal lugar del mundo del toro. Paso por alto esos siglos, y más el XVIII, que comienza con el festejo de bienvenida al nuevo rey francés, Felipe de Anjou, camino de Madrid, y que no fue de su gusto el preparado. Quizás un pequeño párrafo a dedicar a Carlos III, nefasto en Pamplona, por sus continuas prohibiciones no sólo de los festejos, encierros y demás. Aquí llegó a prohibir hasta el acompañamiento de los Gigantes en la procesión del Santo.

Con la inspiración de lo que se estaba haciendo en otros muchos lugares, aunque siempre con negativas de los muchos que hacían el agosto en la Plaza del Castillo, aparece por fin en Pamplona las plazas de obra. El 14 de Junio de 1.843 el Ayuntamiento aprueba las obras de la nueva plaza, presentado por José de Nagusía. No voy a dar datos, me remito al libro magnífico de Fernando Pérez 
Ollo sobre La Plaza de Toros de Pamplona, y en todo caso, al Archivo Real de Navarra, lugar 
magnífico para estudiar esta tierra, donde el gran archivero del S.XIX, Yanguas y Miranda, dejó todos estos datos compilados.

El caso es que duró poco esta plaza, que fue inaugurada en 1.844, habiendo cuatro tardes 7, 9, 10 y 11, con toros de Guenduláin de Tudela, José Zalduendo de Caparroso y de la viuda de Felipe Pérez Laborda con la contratación de dos matadores, un tal Francisco Arjona "Cúchares" de 26 años, y su maestro, el sevillano Juan León "Leoncillo" que contaba con 56 años ya. Las principales ganaderías
de la tierra y los principales maestros del momento con Paquiro a la cabeza, inspirador de la plaza,
serán de la partida en esta plaza de Nagusía, regentada por el Ayuntamiento.

En 1.951 se derriba la plaza y sobre sus cimientos y en tiempo récord, sin cambiar las dimensiones de 
planta, se construye la nueva plaza de la mano del arquitecto de la Diputación de Guipúzcoa, Mariano José de Laskurain. Entre mayo y el 7 de Julio se tiró y se presentó la nueva para que hubiere festejos, 
aunque luego, el remate de la mismo no finalizó hasta agosto del 52. Como ganadero aparece el debut de Nazario Carriquiri que para los cuatro festejos proveyó de 15 de los 27 toros. Y entre los diestros, aparece Cúchares otra vez al frente. Y es que en las décadas de los 40 y 50 será el principal artista en 
los Sanfermines.

Los toros siguen su vida en el XIX como en todo lugar, viendo la incorporación de los nuevos litigantes, y gozando de la mayor y mejor competencia que jamás ha existido en la historia de La Tauromaquia. Me refiero, como no, a la rivalidad de Rafael y Salvador, Lagartijo y Frascuelo. A pesar de las guerras carlistas, en la que esta tierra en su mayoría se posicionó siempre a favor de la primigenia causa de Carlos María Isidro, hermano del felón Fernando, los toros y sus fiestas siguieron con su curso, e incluso con la presencia de SM Alfonso XII en 1.884, en cuyo festejo se solicitaba desde la solana se derribarán murallas para abrir La Ciudad, cosa que empezó a ocurrir a partir de 1.888.

Este dato es importante, ya que las plazas de Nagusía y Laskuráin se situaban en extramuros, en terrenos cedidos por las Carmelitas Descalzas frente a la Puerta de San Nicolás (por delante de la 
plaza del Castillo y del Palacio de Navarra, y para abrir el segundo ensanche, cosa que se pretendía en el año 1.916, era un estorbo. No quiero llenar de curiosas historias, pero sí dejar claro que el encierro era ya el acto central de las fiestas, porque se hacía imposible antes la algarabía y la escandalera tirar la plaza y llevarla a otro sitio que no fuera ese terminar la calle de La Estafeta y girar a la derecha camino de la plaza. Quiero significar esto porque ni los pamploneses de 1.920 ni los de ahora podían imaginar la solución tan simple que estaba a la vista, porque, aunque todos los ciudadanos querían abrir una ciudad encorsetada entre murallas castrenses, nadie estaba dispuesto a sacrificar el lugar de la plaza. Eso da el dato de la gran importancia que tenían los Sanfermines en La Ciudad. Y eso que Hemingway no "se los había inventado aún".

El 11 de Julio de 1.921 se da el último festejo de la vieja plaza. Belmonte, Varelito y Granero despachan una corrida del conde de Santa Coloma. Dato curioso, el pasmo tenía 29 años y ocho de alternativa, y recibió el premio de una vuelta al ruedo en su primero, pero en el cuarto la bronca fuede aúpa por parte de los mozos de la solanera, que le increpaban su supuesta dejadez después de haber cobrado 30.000 pesetas. ¡Casi nada!

La historia de la plaza nueva comienza el 5 de agosto de 1.920, - según cuenta Perez Ollo-. Aquel día se reúne la comisión de La Casa de Misericordia y surge la idea de ser esta entidad benéfica quien  haga la nueva plaza. Parte la idea de los concejales que formaban parte de la comisión Municipal de Beneficencia. Y lo cierto es que el Ayuntamiento ni quería sufragar los gastos, ni quería hacerse cargo de su gestión, y desde su seno se pedía que fuera una empresa ajena a lo público quien se hiciera con las riendas. Por otro lado, la importancia de los Sanfermines no permitían en ningún caso dejar semejante evento en manos de una empresa especuladora (ya por entonces existían los tiburones). Pero aún un problema mayor venía a ser que la Meca no tenía dinero. En 1.920 tenía un déficit de alrededor de 58.000 pesetas.

Apelando al espíritu de la fundación de la Casa de Misericordia en 1.706 que decía que se nutría de la Beneficencia de los pamploneses, nunca de las arcas munícipes, es toda una gran historia saber todo lo acontecido, por eso me remito nuevamente a Perez Ollo o a los legajos que la Meca mantiene sobre aquello: actas, facturas, planos, acuerdos, resoluciones. El caso es que el Ayuntamiento, sorprendido por lo presentado por la comisión de La Meca cede el solar tras la calle Estafeta, once mil y pico metros, a perpetuidad y la Casa se hace cargo de todo. Así nace la nueva plaza, y el porqué la Casa de Misericordia es la propietaria de la plaza de toros y aledaños, dueña del festejos y de los toros a contratar por ellos. Nace el mejor acuerdo que jamás tuvo esta ciudad. Una gestión responsable, privada. Una beneficencia que se nutre ahora de los beneficios de la gestión taurina. Nadie exige nada al otro, se mantiene la presidencia honorífica en manos del alcalde, y La Meca sigue en su labor social. Y Quiero apostillar, que como siempre, existen meapilas por doquier y hay quién dice aberraciones sobre esta casa, pero siempre venida de la ignorancia en la que se mueven.

La plaza la construirá el donostiarra Urcola, que ya había construido la de Donosti, hermosa y señorial, y la del barrio de San Bernardo en Sevilla, de la mano de Joselito El Gallo, que ya contabacon 23.500 localidades. Todo una magna obra para esos años diez, y que todos conocemos la historia que trajo en Sevilla. Si alguno no la conoce, buceen, lean y sorpréndanse con lo ocurrido con aquella.

Los toros seguirán siendo acto principal en los Sanfermines. Durante siglos así ha sido. Lo único que ha hecho Pamplona es adaptarse al festejo en cada momento. Y si nos paramos a pensar, La Tauromaquia es cuatrimilenaria, Pamplona tiene 2.100 años, pero el festejo como lo entendemos hoy es más nuevo que La Casa de Misericordia de Pamplona. Y por aquí han pasado todos los actores principales de la Fiesta en cada instante, y antes no era como ahora que las figuras estaban en cualquier talanquera pueblerina (a las cuales vuelvo cada vez que quiero regenerar mi espíritu taurómaco porque son origen y principio de La Tauromaquia). Eso nos viene a decir que los Sanfermines han sido fiesta importante desde el labor de la vida en La Ciudad, y no, como ya he mentado, gracias al señor Hemingway, y a pesar de su "Fiesta". Aunque si que en los treinta, cuarenta  y cincuenta vinieron muchos famosos a conocerlos, y pudieron ver a Lalanda, Domingo Ortega, Manolete, Pepe Luis, Pepín, Luis Miguel, al papa negro, y a todos, todos los que tenían algo que decir en el planeta toros que decía Cañabate.

Sin embargo, la guerra, la crisis, el hambre, la falta de toros, las triquiñuelas continuas de los sectores nuevos (recordar que es entonces cuando la figura del apoderado surge con fuerza) hacen sufrir continuamente a la Comisión taurina de La Meca, que es un grupo de ciudadanos elegidos para la labor, y que lo hacen de forma altruista.  A finales de los años cincuenta se dieron dos circunstancias claves para mí, de las muchas que concurrieron, como fue la decepción de la Comisión con toreros y ganaderos para poder conformar una Feria en consonancia a la repercusión de los Sanfermines, y los personajes de esa Comisión en sí. El empresario Sebastián San Martín, cabeza visible de aquella revolución, era un hombre con una afición desmedida. Hombre familiar, con negocios varios que atender, aún era presidente del Club Taurino de Pamplona, tertuliano de a diario y como hombre cabal y visionario, le escamaba lo que sucedía entre bambalinas, y con muchas opiniones del aficionado del momento a la espalda es cuando pega un golpe a la mesa, y crea la marca "San Fermín" al igual que pocos años antes Livinio Stuyck hiciera en Madrid con San Isidro. Conscientes ambos o no de la marca que crearon en ese momento, hoy casi seis décadas después, tenemos claro que son las dos marcas más seguras del mundo de los toros, a pesar de las deficiencias que podemos seguir viendo todos, año a año, sobre todo en Las Ventas del Espíritu Santo.

Nace la Feria del Toro en 1.959 como primera fecha a consumar la frase que resume el espíritu de esta idea, que aunque parezca algo normal hoy en día, entonces fue teñida como una peregrina idea de aldeanos de provincia: "Toros excelentes de presentación y sin arreglo de pitones para toreros valientes que quieran venir a torearlos".

Como todas las ideas, no fue fácil llevarla a término, ni fue de la noche a la mañana su absoluta consolidación. Toreros vinieron, otros la rehuyeron, otros probaron y se escaldaron. Los valientes y bravos perseveraron. Los de porcelana ni lo pensaron. Ganaderos que cumplieron y vieron su confianza premiada con sus repetidas actuaciones. Otros que no tuvieron visión y no lo hicieron y desaparecieron del mapa pamplonés. Datos de Pamplona, datos de su feria, sus toros y toreros, nada como el libro de Koldo Larrea sobre Pamplona, 100 años de pasión por los toros, para ver y bucear entre sucesos y estadísticas. Libro de obligado sitio en la estantería, y cercano como la guía de contactos del movil.

El caso es que en 1.967 se llevó a cabo la reforma de la plaza. La ciudad crecía y la Feria del Toro también. Será el tudelano Moneo, el arquitecto encargado de 'recrecer' el coso, que con modificaciones posteriores, pero nunca estructurales, es el mismo que se asienta hoy en día, propiciando el festejo para 20.000 personas, casi.

Quiero dejar claro para muchas personas que confunden los términos, que la Feria no nació para traer ocho corridas de Miura o de Dolores (en la actualidad). Los Torrehandilla, cuvillos, garcigrandes, y demás tienen sitio porque el espíritu de la Feria nació con toros de excelente presentación e íntegros de pitones. Y eso es lo que tenemos que vigilar. Y los toreros? De verdad, y por el bien del rito, olvídense de los toreros. Toros de excelente presentación e íntegros en sus defensas, criados con honradez. Bien pagados. Y luego que la lidia dé comienzo, se cree emoción y se cumpla el rito. Y si vienen los más avezados mejor. Pero lo que si nos debe quedar claro es que vienen los más comprometidos, y también bien pagados. Y nos queda a todos, a todos los que amamos esto, vigilar también a la Comisión para que nunca, nunca, olviden el compromiso de sus mayores en La Meca y la Feria del Toro siga siendo un referente. Algo único en una ciudad pequeña, que aunque con muchos siglos de historia, tampoco nunca ha sido una gran ciudad mundial, pero sin embargo, tiene un santo que propicia unas fiestas que sí lo son.



jueves, 12 de junio de 2014

CIRCO EN NIMES

No puedo resistirme. Prometí ceñirme a las plazas de mi tierra, pero es que no puedo. ¡No puedo!
Anoche cenaba leyendo el midi libre, periódico del sureste francés, precisamente toma su nombre de la zona conocida como el mediodía francés, el Midi. Y lo leía no por costumbre, aunque entienda y hable el francés, de aquella manera a estas alturas de mi vida. Lo leía porque quería saber en detalle la entrevista que le hacían al productor Simón Casas. Quiero partir primero de la premisa de que todo lo que ocurre en el toreo en La France me interesa sobre manera. En segundo lugar decir que ya hace muchos años mi amigo François me regaló el libro sobre la peculiar vida de Simón Domb, seudo Casas, en su idioma. Aprendí mucho francés, y también mucho sobre el curioso personaje al que voy a intentar desacreditar en los siguientes párrafos. Vaya por delante que no me va nada con él, es más, siempre he pensado que su condición de "fille de la patrine", niño huérfano adoptado por el Estado, le ha afinado los sentidos, el hambre y demás, admitiendo en su caso el tópico español "más cornadas da el hambre".

Pero este fantoche que ha derivado y demarrado en la prepotencia del yo sobre todo y todos, que es un meapilas de marca mayor, adulador incansable a la cara y puntillero de primera desde atrás, se permite el lujo de desacreditar a la casa Miura porque le da pánico recibir protestas de los suyos. Y se cree, dentro de su cobardía para reconocer las cosas, más aún sus continuas cagadas, el amo del cotarro para hablar de algo tan intemporal como es la casa de Zahariche.

Leo a Verdaguer y me entero que las orejas que abren esa puerta de los Cónsules en esta feria de Pentecostés han sido todas mal dadas, de baracalofi, en toritos de mierda, presentados para plaza de tercera en fiestas de jaleo. Pero, no nos extrañemos. Eso es Nimes. Un circo.

Nimes, ciudad hermosa con un espectacular coliseo del siglo I después de Cristo, como Arles, se
convirtió en manos de "Casas" en una plaza de primera a la española, donde más tarde, había que
confirmar alternativa, así la ponía al nivel de Madrid, de La México. Todo valía para demostrar que en Francia la course espagnole era más grande en Nimes que en ningún otro sitio. Y para los patanes o para los de la parafernalia seguro que así les parecía, y les parece aún. Pero para los buenos aficionados franceses, y para aquellos que amamos esto y seguimos su desarrollo en las tierras de Iparralde, que significa tierras del norte, vulgis allende los Pirineos, todos sabemos que Nimes no es una plaza seria a la francesa. Allí va más los viajes express de gente de París que llegan a la llamada de Simón Domb vendiendo sol, toros, flamenco, tapas, copas, compadreo con el taurineo y demás. Y para ello, qué menos que contar con las figuras y con perritoros traídos atados con longanizas y envueltos para la feliz colaboración con el de a pie para solaz disfrute de todos, que nos hacemos aficionados por un día al grito de olé. Eso es Nimes y sus ferias.

De ahí, con ese bagaje, no exento, cierto es, de mucha imaginación, para eso hablamos de un súper
productor, había que conquistar la Hispania. Y el tipo, entre lloros, sollozos, broncas y denuncias por injusticias racistas (no me dan la plaza porque soy francés, me rechazan porque saben que soy de fuera y voy a triunfar....) asociándose con taurinos, algunos de los cuales se están yendo tras fiascos gordos en sus gestiones, logra ir metiendo el morro plaza por plaza, hasta llegar a la primera del mundo. Aunque allí el que manda de verdad es Matilla.

Y este hombre, que cierto también, ha sufrido ataques personales y actos vandálicos con sus propiedades por parte de los humanistas y pacíficos antis, ha ido forjando una carrera en el taurineo, llegando al control de los tres estamentos, ya que también es apoderado y tiene sus garras en ganados varios. Nunca iba a apoderar, sólo a la gestión, porque es muy importante para el mundo taurino que los empresarios defiendan los derechos de los aficionados, los toreros se dediquen al rito máximo y que los ganaderos críen en sus tierras la mejor y más variada materia prima para que todo ello eleve a la Tauromaquia al máximo espectáculo a presenciar en el mundo. Más o menos, coma arriba o abajo,
estas eran las ideas de un joven Simón Casas, que melena al viento iba deambulando por un mundo
que quería mejorar.

Y ahora sale el dictador, mandón, ese nefasto que todas las personas podemos llevar dentro, cuando nos creemos en posesión de la verdad, pensamos que somos los garantes de la fe, y todo lo que no sea como yo digo es anatema. Este es el Casas de hoy. Y lo acaba de demostrar con sus palabras y su actitud ante el injustificado e histriónico ataque a la casa Miura. Porque esta casa es la mejor que hay señores, porque es la única que no se deja mangonear, revisar sus toros, cambiar lotes, elegir el burel tal o cual. Esta casa, que es la que más cara vende su materia, por algo lo será. Desde luego no es fácil criar toros, y menos los de Zahariche, ni mantener el vergel, la finca en condiciones, los cientos y cientos de hectáreas en hábitat libre para una especie en peligro de extinción. Y en peligro de extinción no sólo lo están los cuadrúpedos en esa casa. Y porque el que se mete de esa forma abominable con Miura se mete con La Tauromaquia. Y con Pamplona. Y conmigo. Y para aquellos listos que dicen que el torero debe elegir el toro y demás, que se vayan al guano, abandonen este rito y se vayan al circo. O a Nimes, que con el maestro mayor de pista, que muchas veces hace de todo, de funámbulero, cambalista, chanchullero, payaso...esas arenas se convierten en un verdadero Circo.

miércoles, 11 de junio de 2014

LOS SANFERMINES: LA FIESTA



Cuentan las guías que Pamplona y San Fermín son una y que sin las fiestas del santo, aquella desaparecería de los mapas universales en los que se ve envuelta a día de hoy. Y esa Pamplona bimilenaria, hospitalaria, es en donde cualquier forastero se siente en casa cada vez que llega ese 6 de Julio, donde históricamente se abrían todos los portones y portillos de la Ciudad para que el mundo entero se entremezclara en una misma amalgama.

Podemos retroceder en la historia y buscar si existió, o no el santo, si fue o no de Pamplona. Hay quien afirma rotundamente que fue bautizado por San Sernen de Toulousse (nuestro San Saturnino) en 'el pocico' que hoy está delante de su iglesia-fortaleza. Que era un patricio romano (Infirmus avanzan algunos que era uno de sus tres nombres) y que, enviado al norte a cristianizar francos y demás tribus germanas, fue nombrado obispo de Amiens (un 10 de octubre) y murió martirizado. Hay quien niega el origen de la historia, lo tilda de leyenda, y orientan sus teorías por otros caminos.

Sea o no, el santo se impone con su fiesta desde tiempos antiguos, y en el S.XIII se mencionan como costumbre antiquísima la fiesta máxima de San Fermín, quedando claro que aunque había otros festejos a lo largo de cada kalenda, ninguno como el principal de San Fermín. Y será hasta finales del siglo XVI festejada el día del patrón, fiesta celebrada ese 10 de octubre que conmemora su nombramiento como obispo de Amiens. En 1.590, la lluvia y el mal tiempo fue tal, que la autoridad eclesiástica por la proclama del personal, decidió trasladarla al día siete del mes siete, que es cuando el tiempo ya es mejor en La Ciudad. Y así, desde 1.591, los Sanfermines se celebran en esa fecha.

Las crónicas de los siglos XVII y XVIII hablan de grandes festejos, con actos religiosos junto a músicos, danzantes, gigantes que bien puede ser las mismas procesiones de hoy, actos centrales también en este XXI. Se cuenta de torneos, santimbanquis, encierros y toros; y esto último, también se pierde en el tiempo. Los toros, sus juegos, sus lances y demás son connaturales con esta tierra y forman parte de su acervo cultural.
Curioso es que ya por entonces existían las quejas y la preocupación del clero por el abuso en el beber, el libertinaje de los mozos y mozas, y de la presencia, cada vez más, de gente forastera que con sus espectáculos "hacían más divertida La Ciudad". Es decir que las quejas de nuestros mayores, de los que antes fueron jóvenes y lo hicieron, sobre los excesos son anteriores a la mayoría de los estados del mundo. Algunos que pensábamos que eran inventos de nuestras abuelas!

En el XIX aparecen atracciones de circos, animales exóticos como novedades en esas fiestas. Los cabezudos, kilikis y zaldikos también serán nuevas incorporaciones para la Comparsa de Gigantes, al igual que los nuevos gigantes son de ese tiempo. Esos actuales que son las cuatro parejas de reyes de los continentes existentes: Europa, América, Asia y África. Por entonces no tenían rango de continentes ni Oceanía, ni la Antártida, aunque en este último como no hicieran un pingüino...

Será el XX la explosión definitiva de la "fiesta" a nivel mundial. "Fiesta" de Hemingway ('the sun also rises') que posicionó a la ciudad en el principal ránking de las ciudades más famosas, colocó a la Estafeta entre las diez calles más famosas del mundo y junto a los carnavales de Río de Janeiro puso a los Sanfermines como principal evento festivo del planeta. A nivel local aparecieron otros actos centrales de la actualidad como son el Riau-riau, nacido de un malestar de los pamploneses contra sus autoridades en 1.914, y que a día de hoy está liquidado por exceso.

O el Chupinazo, que nace como acto espontáneo de unas vísperas por una cuadrilla de amigos en la plaza del Castillo. Hasta entonces la fiesta empezaba, desde ese 1.591 el 7 de Julio. Fue en 1.940 cuando se imprime cierto carácter oficial al acto de la mano del teniente alcalde Joaquín Ilundáin, famoso y célebre personaje local, Jokintxo. Porque desde 1.901 se tiraban cohetes, y el año 39, no se sabe si por la ganas de reiniciar unas fiestas perdidas los dos años anteriores por la guerra, el mencionado junto al periodista José Mª Pérez de Salazar empezaron a las 12, al mediodía a tirar cohetes en la citada plaza. El caso es que, en 1.941 será el alcalde quien tire el cohete, y desde entonces existe este acto en el programa oficial.

O las peñas, que nacen en el S.XIX (el Trueno de 1.852 fue la primera) pero que toman cota importante en el pasado siglo. A las 15 oficiales de la federación actual, hay multitud de peñas que también interactúan de alguna manera con las fiestas, como la sueca, los suecos, borussia, milanesa, de Nueva York,....

O, y llego al final, La Feria del Toro. Los toros en Pamplona son más antiguo que el propio nombre. Llamada Iruña, Pompaelo, Pampelune, Pampilona, Pampilune o Pamplona los juegos con el dios Uro, representado en estas tierras por la raza autóctona de reses de gran fiereza confirman que las fiestas del santo patrón y el rito táurico vienen de la mano de tiempos olvidados. Y conforme se regla el rito aparecen nuevas formas, pero eso lo dejo para el siguiente capítulo, porque, al menos para nosotros, merece uno en especial.

Cerrar este primer post sobre la fiesta, terminando con la curiosidad que a los foráneos se les hace más extraña de esta fiesta, que viene dado por el santo en sí mismo. Y es que San Fermín no es el patrón de Pamplona. Los patrones son San Saturino y La Virgen del Camino, aunque esta última no lo sea canónicamente. Y ambos tienen una historia digna de leerse. Lo recomiendo.
San Fermín es patrono de Navarra, y desde la canonización de San Francisco de Javier, copatrono. Aunque en el 1.624 las cortes lo quisieron anular dejando sólo al nuevo patrón jesuita, pero las quejas del pueblo hicieron que definitivamente en 1.657 el Papa de turno confirmara definitivamente su co-patronato en esta tierra. Y de hecho, junto a los sanfermines pamploneses, esas fechas se viven a la vez los de Lesaka, hermosa y recia localidad del norte de Navarra, a la que muchas veces olvidamos centrados en lo que ocurre en la vaskona Iruña, la romana Pompaelo, romanizada Pampilona, actual Pamplona-Iruña.